viernes, 12 de marzo de 2021

Mercadotecnia Espiritual; Los 5 pasos hacia el éxito personal

 


Puedes ser, hacer y tener todo lo que tu quieras, pero para eso debes de seguir 5 pasos fundamentales en la consecución de riquezas, salud y buenas relaciones personales
TOMADO DEL LIBRO “MERCADOTECNIA ESPIRITUAL” DE JOE VITALE

 DESCARGA EL LIBRO COMPLETO AQUÍ

“Una Fórmula Comprobada De 5 Pasos Para Crear Riquezas Fácilmente Desde Su Interior”

 

Paso Uno: Sepa lo que no quiere

Paso Dos: Escoja lo que quisiera tener, hacer o ser

Paso Tres: Claridad

Paso Cuatro: Sienta lo maravilloso que sería tener, hacer o

ser lo que desea.

Paso Cinco: Déjese llevar.

La fórmula del millón de dólares

 

Paso Uno:

Sepa lo que no quiere.

¿Es necesario que explique esto? La mayoría de la gente con la que converso a diario sabe lo que no quiere. “No quiero este dolor de espalda.” “No quiero esta jaqueca.” “No quiero estas cuentas.” “No quiero batallar en mi negocio.” Usted conoce la letanía. Usted mismo tiene una.

Se siente bien quejarse. No nos sentimos tan solos. Nos sentimos escuchados. Nos sentimos aliviados. A veces hasta recibimos respuestas que aminoran nuestros problemas. Pero casi nunca tomamos este proceso al nivel dos. Rara es la persona que deja de quejarse o pelear lo suficiente para enfocarse en lo contrario de lo que está experimentando. Pero el nivel dos comienza a realizar los milagros y manifestaciones que queremos. Saber lo que no quiere es el trampolín de sus milagros. Saber lo que no quiere es simplemente su realidad actual.

Y la realidad actual puede cambiar.

 

“El hombre es un imán, y cada línea y punto y detalle

de sus experiencias vienen a él de su propia atracción.”

--El poder de la vida y cómo utilizarlo, por Elizabeth Towne

 

Paso Dos:

Escoja lo que quisiera tener, hacer o ser.

Si usted se da cuenta de que puede tener cualquier cosa, ser cualquier cosa o hacer cualquier cosa, la pregunta es: ¿Qué es lo que quiere? El secreto es cambiar cada una de sus quejas en algo que SÍ quiere. Comience a enfocarse en dónde quiere ir, no en donde estaba o donde está.

No quiero esta jaqueca pasa a ser “quiero una cabeza despejada”. No quiero este dolor de espalda pasa a ser “quiero una espalda fuerte”. “No quiero estas cuentas” pasa a ser “quiero tener dinero más que suficiente para todo lo que desee”. “No quiero batallar con mi negocio” pasa a ser “quiero que los clientes vengan a mí fácil y naturalmente”. Es un arte cambiar lo que no quiere y redactarlo de nuevo en lo que quiere. Lo único que hago es escribir lo contrario de mi queja. Vuelva la oración 180 grados.

 

Examine su vida. Lo que tiene es el resultado directo de sus creencias. ¿No es feliz? ¿Tiene deudas? ¿Matrimonio en mal estado? ¿No es exitoso? ¿Mala salud? Sus creencias están creando estas experiencias en su vida. En un sentido muy real, una parte de su ser quiere lo que usted tiene---con todo y los problemas.

 

¿Cómo se cambian las creencias? Hay que comenzar seleccionando lo que usted quiere para su vida. Al momento que elija lo que quiere ser, hacer o tener, descubrirá las creencias que impiden su camino. Van a surgir. Y esto es lo que le decía antes, que usted puede cambiar sus quejas para que éstas sean sus metas o intenciones. Así que, ¿qué es lo que desea?

 

EJERCICIO 01

 

Escriba en una hoja aparte lo que desea ser, hacer o tener. Un estudio de Brian Tracy reveló que las personas que simplemente pusieron sus deseos sobre papel y luego guardaron la lista, descubrieron que un año después el 80% de lo que escribieron se hizo realidad.

 

¿Escribió muchas metas? A veces la gente se siente avara cuando comienza a pedir lo que desea. Sienten que están quitándole a los demás. La mejor manera de vencer esta creencia restrictiva es asegurarse de que quiera que los demás también prosperen.

 

Es decir, si quiere una casa nueva, pero no quiere que su vecino tenga una, usted está atorado en el ego y eso es avaricia. Pero si quiere una casa nueva y piensa que todo mundo debe tener una, entonces está sintonizándose al espíritu creativo y atraerá o será llevado a esa casa nueva.

 

Vuelva a escribir y escriba muchas cosas que desee, pueden ser 20, 100, 1000, 5000 no importa, hay personas que han hecho listas de deseos de hasta 5000 cosas

 

PASO 2

 

Ahora escriba una meta o intención, algo que de verdad quiera tener, hacer o ser. El enfoque es poder. Repase ambas listas y vea cuál meta o metas saltan a la vista. ¿Cuál meta o intención tiene mayor energía, o carga, en ella? Una meta debe intimidarle un poquito y emocionarle mucho.

 

Y recuerde que siempre puede combinar metas. No tiene nada de malo expresar algo así: “Quiero pesar 54 kilos, tener un Corvette nuevecito y cincuenta mil dólares en mi cuenta bancaria, para Navidad.”

 

PASO 3

 

En una hoja aparte escriba la intención más potente que pueda escribir:

 

PASO 4

 

Ahora, este es el paso final: Escriba su intención como si ya fuese una realidad. Es decir, “Quiero pesar 54 kilos, tener un Corvette nuevecito y cincuenta mil dólares en mi cuenta bancaria, para esta próxima Navidad” se convierte en: “¡Ahora peso 54 kilos, tengo un Corvette nuevecito y tengo cincuenta mil dólares en el banco!”

 

Ahora puede escribir la meta que escribió arriba en una tarjeta y consérvela en su cartera o su bolso. Al hacerlo, se está recordando subconscientemente de su intención. Luego su propia mente le codeará en la dirección para hacer realidad su meta.

 

Paso Tres: Claridad

 

Debe de tener claro lo que quiere ser, hacer o tener:

 

Por ejemplo, si usted piensa:

 

* “Debo trabajar mucho para ganar dinero.”

* “Necesito más dinero del que puedo generar.”

* “Me siento impotente para cambiar mis finanzas.”

 

Lo que debe hacer es cambiar las creencias negativas

con creencias positivas, por ejemplo:

 

* “El dinero es una manifestación natural del universo.”

* “No tiene nada de malo ser rico.”

* “No tengo que esforzarme demasiado por el dinero.”

*.” Mi destino son grandes riquezas.”

 

Si no está manifestando lo que desea, probablemente hay una escasez de amor en su mundo interno. Esa es otra manera de descubrir dónde no tiene claridad interior. Piense en cómo se siente acerca de la gente involucrada en lo que desea crear. Si hay una “carga” negativa o sentir incómodo acerca de alguien, usted no tiene claridad con esa persona.

 

La mejor manera que conozco para obtener claridad es el perdón. Y la mejor manera de perdonar a alguien es sentir gratitud. sepa que si se enfoca en lo que le gusta de la gente, sentirá gratitud, y luego empezará a perdonar, y luego recibirá claridad. Y cuando tenga claridad, puede tener, hacer o ser cualquier cosa que desee.

 

 

 

He aquí otra manera fácil de tener claridad,

 

Tome dos hojas de papel.

En la primera hoja describa la situación negativa en que está. Describa el cuadro de la situación como es ahora, y de verdad sienta las emociones de ésta. Lo más seguro es que esto no se sienta del todo bien. Pero tiene que entrar en ese sentimiento, porque entre más lo sienta, mejor lo liberará.

 

En otras palabras, cualquier emoción que suprima, tarde o temprano deberá ser expresada. Mientras permanece suprimida, está obstruyendo su vibra interna. Libérela y libera la energía para ir a manifestar lo que desea. Deje que sus sentimientos surjan a la superficie a medida que describe esta situación o condición que no desea.

 

Ahora haga a un lado esa hoja.

 

Tome la segunda hoja y comience a escribir cómo quisiera que fuera la condición o situación. Adéntrese al sentimiento de gozo asociado con tener o hacer o ser lo que desea. De verdad sumérjase en esta energía positiva.

Describa la situación como usted quiera que sea, y pinte este maravilloso cuadro tan completamente que lo pueda sentir a medida que lo escribe. Al igual que debía experimentar la emoción negativa para poder liberarla, ahora debe experimentar la emoción positiva para crear un nuevo cuadro para afianzarlo a su subconsciente. Entre más se enamore de esta nueva imagen y estos nuevos sentimientos, más rápido los manifestará.

 

Ahora tome la primera hoja, mírela y quémela.

Tome la segunda hoja, dóblela y llévela consigo por una semana.

 

EL GUIÓN; Técnica para conseguir lo que se desea.

 

Espíritu, por favor localiza el origen de mi sentimiento o pensamiento negativo acerca de (Inserte el sentimiento o creencia que desea liberar, aquí) _____________

Toma todos y cada uno de los niveles, capas, áreas y aspectos de mi ser a este origen.

 

Analízalo y resuélvelo perfectamente, con la verdad de Dios. Regresa en el tiempo, sanando cada incidente basado en el fundamento del primero, según la voluntad de Dios; hasta que estoy en el presente, lleno de la luz y la verdad, la paz y el amor de Dios, el perdón de mí mismo por mi percepción errónea, el perdón de cada persona, lugar, circunstancia y evento que contribuyeron a este sentimiento o pensamiento. Con perdón total y amor incondicional, borro lo viejo de mi antiguo ADN, lo libero y lo suelto ¡ahora! ¡¡Siento

(Inserte aquí la manera en que desea sentirse) _________________________________!!

 

Permito que cada problema físico, mental, emocional y espiritual, y cada conducta inadecuada basada en los sentimientos viejos desaparezca pronto.

Gracias, Espíritu, por venir en mi ayuda y ayudarme a lograr la plenitud de mi creación. ¡Gracias, gracias, gracias! Te amo, y alabo a Dios de donde fluyen todas las bendiciones

 

Simple, ¿no? Ahora, si no cree que el Guion funcionará para usted, use el Guion en esa creencia.

En otras palabras, inserte “Ayúdame a liberar mi duda acerca del poder de este Guion” en la primera línea en blanco. Allí es donde coloca la creencia o sentimiento que desea liberar.

En la segunda línea del Guion, inserte la creencia que prefiere, que puede ser: “Ahora entiendo que toda creencia puede cambiar en sólo un momento, aun con un instrumento tan sencillo como este Guion.”

 

Use el Guion siempre que sienta la necesidad de tener claridad.

 

Paso Cuatro: Sienta lo maravilloso que sería tener, hacer o ser lo que desea.

 

Ejercicio

Repite esta oración o una similar durante 24 horas, en caso de enfermedades graves o problemas grandes:

 

“Gracias Dios por todas las bendiciones que tengo y por todas las bendiciones que estoy recibiendo.”

 

Ejercicio:

El guion cinematográfico

 

Sólo imagínese que ya tiene en lo que desea y escriba una escena que lo describa. Descríbala con tal detalle que pueda sentirlo. Imagínese que es un director películas y escriba un guión de lo que quiere experimentar. Sumérjase verdaderamente en lo que escribe. Siéntalo. Nótelo Experiméntelo.

 

Paso Cinco: Déjese llevar.

 

Hace años descubrí que a la mayoría de nosotros, incluyéndome a mí, no nos gusta dejarnos llevar porque no hay ninguna lucha. No hay drama. Muchos de nosotros sentimos que si no estamos peleando y batallando, no sentimos que estamos logrando nada o yendo a ningún lugar. La batalla nos da un sentido de logro. Cuando menos podemos decir, “Bueno, lo intenté.”

 

“No se haga mi voluntad, sino la tuya.” En otras palabras, confíe en el universo. Puede pedir lo que desee hacer, ser o tener, pero también esté dispuesto a que el universo le dé algo mejor.

Termine todas sus peticiones con la frase, “Esto, o algo mejor” y estará diciéndole al universo que “Hágase Tu voluntad” es de suma importancia.

 

 

“Aprende a seguir la susurrante voz que habla mediante sentimientos, no palabras; sigue lo que ‘oyes’ por dentro, en vez de lo que otros puedan decirte que hagas.” El universo mismo se moverá para llevarlo hacia lo que desea, y moverá las cosas que desea hacia usted. Lo único que tiene que hacer es dejarse llevar, al mismo tiempo que realiza las sugerencias internas.

 

Abandone el miedo, la duda, la preocupación, la desilusión y cualquier otro sentimiento negativo que pueda hacerle sentir decaído. “Algunas cosas que no suceden, evitan desastres.”

Considérelo. Lo que le estoy pidiendo que haga es que confíe. Confíe que cuando algo sucede, es bueno; y confíe en que cuando algo que desea no sucede, también es bueno.

 

“Todo lo que te sucede en la vida te está moviendo en la dirección de tus metas.”

 

La fórmula del millón de dólares

 

  “Entrégale tu meta a tu subconsciente, que está conectado al espíritu de todo y de todos, y deja que te traiga tu meta a ti y a ti a tu meta. Sólo sigue los codeos internos y aprovecha las oportunidades que vienen en camino, y llegarás.”

 

A medida que lo pensaba, sabía que el secreto estaba en la fórmula de cinco pasos que le he revelado en este libro. En breve, el secreto para aumentar su clientela o manifestar

cualquier cosa que usted desee es:

 

1. Sepa lo que no quiere.

2. Seleccione lo que desea.

3. Aclare todas las creencias negativas y Contraproducentes

4. Sienta cómo sería tener, hacer o ser lo que desea.

5. Déjese llevar. Actué sobre los impulsos intuitivos y permita que se manifiesten los resultados.

 

no

puedes organizar el mundo para hacer lo que quieres. Más

bien, declara tus intenciones y deja que el mundo se arregle a sí mismo para traerte tus metas.

 

Concluyo este resumen del libro Mercadotecnia Espiritual con estas palabras, y le

deseo “velocidad de Dios” para realizar todos sus sueños.

Y cuando llegue su limosina, ¡súbase!

 

“Si plantamos una semilla en la tierra sabemos que el sol brillará y la lluvia regará, y dejamos que la Ley traiga los resultados… Bueno, el deseo que se forja es la semilla, cuando cierra sus ojos esporádicamente en imaginería eso es el sol, y su expectativa constante, aunque no ansiosa, es la lluvia y el cultivo necesarios para tener resultados

totalmente seguros...” ¡Disfruta el viaje, amigo mío! ¡Te aguardan cosas

maravillosas!

 DESCARGA EL LIBRO COMPLETO AQUÍ

 

“INQUEBRANTABLES” DE: DANIEL HABIF

 


¿Eres Inquebrantable? LOS INQUEBRANTABLES. LIBRO COMPLETO AQUÍ

Los Inquebrantables tienen miedo, pero no se mantienen asustados, no les ponen límite a sus sueños, porque saben que el fracaso no existe, que lo que se fue no hace falta, y lo que hace falta ya vendrá, no dicen “mañana nos vemos” porque el mañana no existe.


SECCIÓN 3: TOMADO DEL LIBRO “INQUEBRANTABLES” DE: DANIEL HABIF

 

INQUEBRANTABLES

Hoy conocerás en estas páginas como ser alguien INQUEBRANTABLE.

Los Inquebrantables tienen miedo, pero no se mantienen asustados, no les ponen límite a sus sueños, porque saben que el fracaso no existe, que lo que se fue no hace falta, y lo que hace falta ya vendrá, no dicen “mañana nos vemos” porque el mañana no existe.

Buscan la grandeza y no piden permiso para obtenerla, no tienen la vida que les tocó, tienen la vida que quieren, comprenden que nada es permanente, ni los errores, ni los miedos, saben que nadie les puede robar sus sueños, toman riesgos, conquistan y colonizan, construyen con sus labios lo que quieren ver con sus ojos.

No suspiran por las cosas, sudan por ellas, extirpan la amargura, arrancan la ira, dejan la necedad, saben mucho, pero hacen más. Son constantes y perseverantes, usan todos sus talentos y dones, no toleran la mediocridad, no pierden su tiempo, elevan sus estándares, NO SON COMO AYER.

Aceptan sus errores, pero no se encadenan a ellos, no se detienen por las opiniones de los demás, LO IMPOSIBLE ES SU JUGUETE FAVORITO.

Son ordenados, disciplinados, no tienen vista, tienen visión, no claudican, se caen y se levantan, convierten el no en sí, escriben hoy con hechos lo que quieren leer de ellos mañana.

PERDONAN, SIRVEN, AMAN, No tienen plan B, no suben solos a la cima, son mansos, pero no mensos, están probados en fuego y en dolor, han llorado y han sufrido, no se lamen las heridas, no se vengan ni castigan, están rotos y desgarrados. No son santos ni perfectos son:

INQUEBRANTABLES.

Solo tendiendo la mano a otros descubrirás la forma de ayudarte a ti mismo.  La pregunta: «¿cómo puedo ayudarte?», debería aplicarse a diario. ¿Cuántas veces la has dicho hoy? Ayudar no debería ser un mérito, sino un placer.

 

Si usas tus dones y talentos para que a

nadie le falte:

                                     Te aseguro que jamás te faltará:

                                                                   

✓ Comida                                 ✓ Comida

✓ Refugio                                 ✓ Refugio

✓ Vestido                                  ✓ Vestido

✓ Compasión                            ✓ Compasión

✓ Respeto                                 ✓ Respeto

✓ Dignidad                                 ✓ Dignidad

✓ Justicia                                   ✓ Justicia

✓ Ayuda                                     ✓ Ayuda

✓ Amor                                       ✓ Amor

No es un esquema de retribución, sino del ensanchamiento del espíritu. Desde allí partirá tu enriquecimiento.

 

Mi yo del futuro es aquella persona que soy yo, pero que ya pasó por todo esto, si mi yo del futuro se comunicara conmigo me diría:

 

 ­_Tranquilo Mainor, en el futuro todo está bien, te golpearon, te robaron, te calumniaron te derrotaron, sufriste perdidas de amigos de familiares, pero al final triunfaste, me contaría de mis triunfos, fracasos, lo que conseguí y lo que perdí, pero todo lo que tengo hoy es porque aprendí de mis errores y fracasos y mi epitafio diría:

 

 “Yace aquí el hombre que sufrió por mucho tiempo, pero al final aprendió a vivir la vida de acuerdo a los principios de las Leyes Universales y triunfó”

 

Tarea 01: Escribe tu carta del futuro con todo y tu epitafio.

 

Tarea 02: Escribe las 5 cosas que más amas en la vida.

 

Tarea 03: Revisa si te incluiste en esas 5 cosas

Si no lo has hecho tienes mucho en qué pensar. Imagínate lo que implica: vives contigo el 100 % del tiempo, ¡carajo!, ¿y no estás en la lista de lo que más amas?

 

IMAGINA TU ÉXITO:

Cierra los ojos; en serio, ciérralos. Ya va . . . mejor ciérralos cuando hayas leído.

Cuando lo hagas, imagina que vives la vida que quieres. Visita esa imagen como si aterrizaras en una ciudad que siempre quisiste conocer: aprecia desde la ventanilla los contornos y los paisajes que la rodean; a medida que el avión

se aproxima distingues sus parques y avenidas, y al tocar tierra ya verás una por una las maravillas que ansías contemplar.

 

Dibuja tu éxito con precisión quirúrgica, describe cómo es tu casa y cuántas habitaciones tiene, qué produce tu empresa y cuántos empleados forman su nómina, cómo son tus canciones y cuántos premios Grammy has ganado. Esto aplica para todos tus anhelos.

 

Por último, no te imagines un futuro sin sentido para ti. Yo también

quisiera anotar el gol para ganar el Mundial; puedo fantasear con ello, pero ser futbolista no es por lo que lucho. Debes imaginar tus logros con claridad y consistencia, necesitas firmeza al determinar por qué y para qué deseas estas cosas en tu vida. Es como si compraras un vehículo; no llegas a la agencia y le dices al vendedor: «Dame un coche»: cuando entras sabes qué modelo quieres. Lo mismo debe suceder con tus sueños.

 

No minimices hacer lo que te llena, no todos los sueños tienen por qué llevarte a la fama. No todos tienen por qué implicar una visión grandilocuente.

Describe los sentimientos que recorren tu cuerpo, ¿qué haces?, ¿qué olores percibes?, ¿cómo suena? Haz el ejercicio con calma y sin distracciones.

 

Ambos sabemos que los logros requieren procesos, no suceden de un día para otro, pero imagina que ese día ya ha llegado.

 

¿Qué talentos te llevaron allí?

¿Quiénes te acompañaron?

¿Cuáles tropiezos tuviste que enfrentar?

¿A qué renunciaste para lograrlo?

¿A quién dejaste atrás?

¿Cuál fue el primer paso, cuándo lo diste y qué sucedió para que finalmente lo hicieras?

¿Fuiste feliz en el camino?

 

Coloca tus respuestas aquí:

 

Reflexiona:

 

[Tus Notas]

 

¿Esto que voy a hacer me traerá paz y gozo?

 

[Tus Notas]

 

¿Esto me acerca a mi propósito de vida?

 

[Tus Notas]

 

¿Esto que tanto deseo sirve a los demás?

 

[Tus Notas]

 

Hazlo sin desdeñar el poder de la imaginación, usarla es más que una práctica ingenua, hay muchos estudios y experiencias que avalan sus beneficios prácticos.

 

Estás aquí porque decidiste hacer estos ejercicios con esmero. Cuando hayas abierto los ojos con la visión de cómo será ese día, escribe en el centro de la hoja lo que más te ha llamado la atención. Al finalizar, asegúrate de haber respondido qué hacías, quién te acompañaba, en qué lugar del mundo sucedía, cómo era tu actitud y si llevabas juguetes.

 

Conéctate con tu visión y

responde:

 

• ¿Qué talentos te llevaron allí?

• ¿Quiénes te acompañaron?

• ¿Cuáles tropiezos enfrentaste?

• ¿A qué renunciaste para lograrlo?

• ¿A quién dejaste atrás?

• ¿Cuál fue el primer paso, ¿cuándo lo diste y qué sucedió para que finalmente lo hicieras?

• ¿Fuiste feliz en el camino? Insisto: ¿Fuiste feliz en el camino?

¿Qué diferencias hay entre esa persona que viste y quien eres hoy?

• ¿Disfrutabas más el momento o el entorno y los juguetes?

• ¿Te acompañaba la gente que amas, personas que tú admiras o

desconocidos?

• ¿Hacia quiénes sentías agradecimiento? ¿Está Dios entre ellos?

• Una vez allí ¿podías ayudar a otros? ¿Lo hacías?

• ¿Eras feliz?

 

Ahora respóndete: ¿quieres el éxito o solo sus placeres?

 

• ¿Esto que haré me traerá paz y gozo?

• ¿Esto me acerca a mi propósito de vida?

• ¿Esto que tanto deseo sirve a los demás?

 

Hay quienes se limitan a seguir una tendencia, otros la crean: estos últimos son los inquebrantables.

Quiero asegurarme de que la razón por la que no aprovechas las

oportunidades es la falta de recursos: escoge tres metas que tengas pendientes, solo tres, pero luego puedes repetir el ejercicio con todas las que quieras.

 

En la primera columna escribe eso que deseas.

En la segunda toma otro color y haz un balance de lo que necesitas para avanzar. Aquí debes enfocarte en recursos concretos, como un crédito, un socio, una casa con un cuarto más grande o una maquinaria.

En la tercera, y con un color distinto, lista tu patrimonio intangible, cosas que debes desarrollar dentro de ti, como disciplina, tolerancia a la crítica, o austeridad.

 

¿Qué

deseas?

               

 

¿Qué recursos materiales o económicos necesitas?

 

 

¿Qué habilidades y fortalezas debes desarrollar?

 

Una vez que hayas realizado el ejercicio, necesito que respondas, si tuvieras todo lo material que has incluido en la segunda columna, pero sin poseer aun lo que has colocado en la tercera ¿tendrías éxito en lo que anhelas conquistar?

¿Podrías triunfar con el dinero, pero sin la disciplina? ¿Avanzaría tu negocio si consigues el local, pero no logras vencer el miedo a relacionarte con otros? ¿Terminarías tu proyecto si el banco te da el crédito, pero mantienes la costumbre de dejar las tareas para después? Si tu respuesta es «no», derribarás las excusas que te impiden avanzar: eres tú.

 

 

Si seguimos enfocando toda nuestra

mente y espíritu sobre lo que no

queremos, seguiremos teniendo más

de lo mismo.

 

Haz un ejercicio, y hazlo bien, porque volveremos a él unos capítulos más adelante. Quiero que realices una lista de las cinco cosas más importantes para ti en este momento, cosas que tú debas concluir como trazar presupuestos o sentarte a estudiar un tema que necesites aprender. Al lado colocarás una fecha razonable de cumplimiento.

 

Luego, durante unos días, lleva una lista de lo que haces; registra con gran precisión el tiempo dedicado a la redes sociales —salvo que estas sean parte de tu proyecto personal—, a ver televisión, o escribir mensajes de texto, así como otros elementos que te distraigan a la hora de trabajar. Si lo deseas, excluye de esta lista el tiempo que separas con total uso de razón para reponer tu cuerpo y refrescar tu mente.

Adicionalmente, es importante que lleves registro de las distracciones en que caes a la hora de emprender una tarea. ¿Cuántas veces interrumpes el trabajo para hacer algo intrascendente?, ¿cuántas veces revisas el teléfono o abandonas tu labor sin avanzar?

 

 

Cinco tareas fundamentales

 

 

 

 

Minutos de distracción

 

 

 

 

Interrupciones del trabajo

 

 

 

Cada vez que afirmas que estás bien, firmas tu acta de defunción. Y más aún si sabes que te quedan pasos por dar, cartas por jugar y canciones por bailar.

 

Te pregunto nuevamente: ¿qué carajos esperas?

 

Márcalo aquí, para yo saber:

El momento perfecto

El millón de dólares

El socio soñado

El cazatalentos extraviado

El título universitario

La aprobación social

Una señal del cielo

Una epifanía angelical

 

El miedo tiene su raíz en una falacia, en la ausencia de fe. Te llenará de excusas para justificarte, pero de él solo se derivan otros temores:

 

1) Temor de no ser digno del éxito.

2) Temor de no poder satisfacer las expectativas.

3) Temor de no poder enfrentar los compromisos que conlleva iniciar un proyecto personal.

4) Temor de ser rechazado.

5) Temor de perder el confort.

6) Temor de decirle «no» a ciertos deleites o personas.

 

Si haces un mal manejo del miedo al éxito, seguro evidencias alguno o varios de estos comportamientos:

 

1) Tienes bajo rendimiento.

2) Te centras en quienes te rechazan y no en los que te aceptan.

3) Pierdes el foco de tu objetivo.

4) Crees que otros merecen el éxito, pero tú no.

5) Procrastinas.

6) Te resistes al sufrimiento.

7) Te domina la aversión al conflicto.

 

El ejercicio que te propongo ahora no lo harás en estas páginas, sino en las que escribes tu vida: escoge alguna situación, persona o cosa ante la cual sientas miedo. Podría ser, por ejemplo, hablar en público o ver películas de terror; luego traza un plan para comenzar a superar ese miedo. Inicia con pequeños pasos, desde lo más sencillo y avanza hasta el punto que hoy consideras impensable.

Lleva un registro de los progresos, indica la fecha en que enfrentaste los retos y escribe cómo te sentiste antes y después.

La naturaleza del miedo que enfrentes y tu capacidad para superarlo definirán tu progreso. Cuando superes ese desafío que hoy te hace desviar la mirada, no temas dejar evidencia en el ecosistema digital, usa las etiquetas

#ElMiedoSeUsaParaVencer #Inquebrantables.

 

Si quieres, incluye un breve texto y cuéntale a otros inquebrantables cómo fue tu proceso, desde el carrusel de los niños a la montaña rusa que hoy te produce vértigo solo de verla.

 

Ejercicio

En el cuadro que encontrarás en la siguiente página vas a escribir cada día, durante dos semanas, qué has hecho por tus sueños. Hazlo antes de acostarte o temprano al día siguiente, si se hace más fácil, pero evita posponerlo más allá.

 

En aquellos días en que no hagas algo concreto, indica el porqué. ¿Qué te lo impidió? ¿Qué era eso que resultaba más importante que tus sueños?

 

Te invito a adoptar este ejercicio más allá del tiempo aquí establecido. Hazlo diariamente y vuelve a él cada semana o mes. Mira cuánto has hecho por vivir en cuerpo y alma y cuánto para darle de comer solo al cuerpo.

 

¿Qué hiciste por tus sueños?   ¿Nada?           ¿Qué te lo impidió?

DÍA

1

2

3

4

 

51 % imaginación + 49 % sudoración.

Con esa receta en mente toma un tiempo para responder estas preguntas:

¿Qué podrías hacer 24 horas al día, los 7 días de la semana, sin que te

pagaran?

 

[Tus Notas]

 

¿Qué harías si tuvieras lo que, según tú, hoy te falta?

 

[Tus Notas]

 

¿Qué es lo peor que pudiera ocurrirte si lo intentas?

 

 

¿Qué dirige tus actos?

 

[Tus Notas]

 

 

Ahora quiero que pienses con profundidad tus respuestas. No es necesario

que escribas tus reflexiones, pero hazlo si quieres.

 

¿Existe eso que harías por puro placer?

Puedes tener un «no» como respuesta. No todos saben lo que desean, no todos tienen claro su propósito. Cualidades de éxito:

 

Desarrollo espiritual

Formación académica

Creatividad

Audacia

Prudencia

Capacidad de soñar

Realista

Sano sentido del humor

Congruencia y coherencia entre su vida privada y pública

Aspecto personal

EXPERIMENTO:

El experimento consiste en forzarte a serlo. Por ejemplo, supón que eres una persona con mal genio. De ser así, quiero que mañana seas todo lo contrario, aunque llamen al sanatorio y te busquen un psiquiatra.

Durante todo el día forzarás —porque no harás el cambio de un día para otro— una actitud risueña y alegre. Por un día serás esa persona que tanto te cuesta ser.

Cuando llegues a casa luego de esa aventura haz el siguiente ejercicio:

 

1) En el primer recuadro, escribirás cómo sería tu vida si mantienes

todos los días esa conducta que deseas cambiar (en este ejemplo, el mal genio). Traza un escenario final para dentro de cinco años.

2) En el segundo recuadro, escribirás cómo sería tu vida si mantienes todos los días una actitud como la que has forzado en el ejercicio (en este ejemplo, una excesiva simpatía). Traza un escenario final para dentro de cinco años.

3) Compara ambos resultados.

4) Escoge las palabras clave de cambio y estancamiento que encuentres en ambos escenarios.

 

 

¿Cómo sería tu vida si mantienes esa conducta que deseas cambiar?

 

[Tus Notas]

 

¿Cómo sería tu vida si mantienes una actitud como la que has

forzado?

 

[Tus Notas]

 

Comparación

 

[Tus Notas]

 

Palabras de cambio y estancamiento

 

[Tus Notas]

 

EJERCICIO:

Durante una semana no llegues ningún día a tu cama sin antes responder:

«¿qué aprendí hoy?». Si te regalas un «¿qué aprenderé hoy?» al despertar, y lo conviertes en un hábito, verás cómo se elevan tus estándares de vida momento a momento. Esto te obligará a buscar una respuesta tan impactante que todos los días procurarás aprender y, en consecuencia, responderás con un nuevo conocimiento.

 

Como descubrir un producto o servicio;

 

Si conocemos lo que resuena en el pecho de nuestros potenciales clientes, será mucho más probable que hagamos las conexiones efectivas.

 

Haz un breve ejercicio para activar estas conexiones:

1) Pregúntale a una persona de tu entorno, mucho mejor si es un

cliente, cuál de las canciones de moda le gusta.

2) Pregúntale cuál es su serie de televisión preferida.

3) Toma elementos de ambas respuestas y construye un mundo imaginario.

4) Diseña un producto o servicio para los habitantes de ese mundo

imaginario. Puede ser algo totalmente absurdo, pero asociado con tu área de interés (por ejemplo, la empresa de cupcakes).

5) Luego lleva ese producto imaginario hasta algo que haga

conexiones en la realidad.

 

Escribe aquí los resultados.

[Tus Notas]

 

 

 

Ejercicio:

¿Cuánto dinero quieres ganar al mes?

Aquí pondrás una cantidad importante, pero exagerada. No basta con querer «mucho dinero», debes definir exactamente cuánto dinero quieres. Créeme que existe una razón profunda para tal exactitud.

Para tener números redondos, pongamos 10.000 dólares estadounidenses libres de polvo y paja.

Yo haré el ejemplo en dólares, tú hazlo en la moneda de tu preferencia y ponle tantos ceros como quieras.

10.000 dólares mensuales.

 

Ahora, con esa base, calcula: si trabajas de lunes a sábado, en un mes normal serían 26 días laborables. Esta cuenta nos daría 385 dólares diarios, si redondeamos; pero si quieres tomarte dos días libres en lugar de uno, debes ganar 454 dólares cada jornada.

 

Por el momento dejémoslo así, en seis días semanales:

385 dólares diarios.

Si trabajas ocho horas diarias, se convertirían en:

48 dólares por hora.

 

 

Ahora inician las cuentas interesantes: digamos que $10.000 es tu objetivo a mediano plazo, o sea, de uno a dos años. Ahora vamos a sumar el dinero que te debes y el que te deberás si continúas viviendo de la manera en que lo haces. No voy a menospreciar la curva de aprendizaje ni toda la inversión de tiempo que has tenido en tu vida, porque tarde o temprano va a traer su propio retorno. La finalidad de este ejercicio es evidenciar cuánto inviertes en lo que crees gratis; hablo de tus sueños caídos.

 

¿Cuánto tiempo has gastado en esfuerzos improductivos que pudiste haber utilizado de manera eficaz?

 

¿Cuántas veces has preferido ir a divertirte, jugar en el teléfono o tomarte unos tragos en lugar de hacer lo que debías, las cosas correctas? ¿Cuántas veces te has dicho «no» a ti por decirle «sí» a todos los demás?

 

Si hoy perdiste tres horas enojado, te debes 3 X $48 = $144.

Si estuviste dos horas en tus redes sociales, te debes $96.

Pero si es algo que haces a diario te debes $96 x 26, que son los días trabajados. Te debes $2.496 por estar pendiente del Instagram cuando deberías estar produciendo. ¿Gratis?

Imagina si además dedicas dos horas a ver la televisión. Al final del mes te deberás 5.000 dólares, y eres tú quien pagará esa deuda. Imagina cuánto tienes que trabajar para saldarla, y a eso tendrás que sumarle el tiempo perdido pagándote lo que te debes y que ya está generando intereses.

 

¿Te das cuenta de todo lo que has perdido?

 

Vas a reservar tiempo —no tiene que ser necesariamente ahora— para dedicarte un espacio sin ningún tipo de distracciones. Durante no menos de 15 minutos y no más de 25 vas a escribir sobre ese evento que tanto dolor te ha causado. Si puedes cronometrar el ejercicio, mucho mejor.

Escribe, de puño y letra. Si te es natural escribir correctamente, con todos sus puntos y sus comas, hazlo, si no, también. No te preocupes por eso, este es un ejercicio totalmente íntimo y nadie, créeme, nadie lo va a leer.

El primer día te escribirás una carta para que seas tú quien la lea. Es una carta que te escribes en este momento y te dices todo lo que sientes sobre esa situación.

El segundo día escribirás otra carta, la harás como si la otra persona involucrada en el evento la escribiera para ti. Si se trata de una pérdida,

escríbela a nombre de esa persona que se fue; si se trata de una traición o una estafa, también. Puede ser alguien por quien sientas un inmenso amor o un rencor profundo.

 

El tercer día escribirás una carta para que tú la leas, pero la escribirás como si ya hubieras muerto y quisieras darte un mensaje.

 

El cuarto día escribirás la carta para que tú la leas, pero escribirás en ella lo que piensas que Dios te diría ahora.

Escribe con libertad y sin apresurarte por concluir. Cuando se acabe el tiempo, déjalo y ya. No te detengas a buscar la precisión sintáctica, la corrección gramatical ni la belleza en las palabras, lo único importante es que escribas para ti y que sea sobre ese evento que te generó tanto dolor.

 

El quinto día vas a tomar las cartas, y sin leerlas, te desharás de ellas de la forma que tú desees. Esto lo harás en soledad y sin distracciones, tomándote el tiempo que sea necesario.

 

En el recuadro que encontrarás a continuación, escribe cómo sería tu vida si pudieras tomar todas las decisiones que quieres. Piensa qué sucedería contigo en un lapso de 5 o 10 años, tú decides.

Haz una descripción breve: imagina ese futuro que tendrías si a partir de hoy pudieras tomar cada decisión que anheles.

 

Yo tomo todas las decisiones de mi

Vida

 

[Tus Notas]

 

Y en 5 años mi vida será

así:

 

[Tus Notas]

 

Ahora piensa en alguien a quien ames mucho; puede ser tu padre, alguno de tus hermanos o tu pareja, y repite el ejercicio. Esta vez, esa persona va a tomar todas tus decisiones. ¿Cómo sería ese futuro? ¿Cómo sería tu vida en cinco años si tu mamá siempre decidiera por ti?

 

Mi madre toma

todas las decisiones de mi vida

 

[Tus Notas]

 

Y en 5 años mi vida será

así:

 

[Tus Notas]

 

Vayamos a otra persona. Esta vez, escoge a alguien contra quien te hayas rebelado sin sentido o una persona por quien sientas culpa —algún corazón roto, quizás—, y repite el ejercicio.

Fulanito toma

todas las decisiones de mi vida

 

[Tus Notas]

 

Y en 5 años mi vida será

así:

 

[Tus Notas]

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La realidad nunca será tan extrema, quisiera que recuerdes estos resultados cada vez que sientas que le das el control de tu destino a otro que no seas tú. Si alguien salió de tu vida, dile que se vaya y que no se quede en la puerta porque estorba.

Si eres de quienes le da mucha importancia a las redes sociales, a lo que dicen otros, a sus comentarios, haz también este ejercicio, pero está vez será

uno de esos personajes del ecosistema digital quien decidirá por ti e influenciará tu vida. (Repite el ejercicio de la misma forma que los anteriores)